| La gráfica en el movimiento situacionista ------------------------------------------------------ Andreu Balius. Publicado en GRRR nº5. Barcelona, Otoño 1999. ------------------------------------------------------ La gráfica en el movimiento situacionista El mundo iba a cambiar El mundo iba a cambiar, anunció en junio de 1958 el primer número de Internationale situationniste. «Nuestras ideas acerca de cómo funciona el mundo, acerca de por qué debe cambiar, están en la mente de todos en forma de sensaciones que casi nadie está dispuesto a traducir en ideas. Nosotros las vamos a traducir. Y eso es todo lo que tenemos que hacer para cambiar el mundo». La idea de un mundo mejor ha sido una constante en los diversos movimientos culturales (estéticos o ideológicos) que han animado nuestro siglo XX. También ha sido la excusa para someter las mentes de las gentes a la tiranía de unos pocos. Los movimientos —artísticos o no— son útiles como amplificadores de las ideas. No tienen otro sentido histórico que el de su propia existencia como motores de los cambios socio-culturales. La Internacional Situacionista (IS), fue fundada en 1957 como una fusión del movimiento Internacional para una Bauhaus imaginista, establecido por Asger Jorn en 1953, y la Internacional Letrista de Guy-Ernest Debord, establecida en París desde 1952. El movimiento atrajo miembros de varios paises europeos, que fueron agrupandose en torno a su fundador Guy Debord. El circulo de Debord a principios de la década de los 50 incluía a aventureros, poetas y marginados de ámbitos diversos. Incluyendo también entre ellos a los letristas, un grupo radical de vanguardia encabezado por Isidor Isou, que practicaban técnicas experimentales en sus textos y un nuevo tipo de cine que consistía en la reutilización de películas existentes sobre las que grababan signos hechos a mano. En 1952, Debord funda su propia organización, la Internacional Letrista, formada por artistas, poetas y cineastas, dedicada a explorar nuevas formas de subjetividad revolucionaria. Su filosofía era la del experimento y el juego. Su método preferido fue el "dériver" (la deriva). Un método para la investigación espacial y conceptual de la ciudad por medio del vagabundeo. El objetivo de este método era la elaboración de una nueva ciencia que llamaron psicogeografía y que encuentra sus antecedentes en el deambular de los surrealistas, en sus interacciones psicológicas con el entorno urbano mediante la realización de recorridos nómadas por la ciudad. Las primeras obras realizadas por Guy Debord se enmarcan en la tradición dadaísta del anti-arte. Existe una clara afinidad entre la manera de actuar de los miembros de la Internacional Situacionista con los métodos de provocación dadaístas. Se veían a sí mismos como herederos de los dadaistas, los surrealistas, los revolucionarios de principios de siglo, los miembros de la comuna de París, los herejes medievales... Se consideraban como parte de una lucha que venía librandose desde tiempos muy remotos. La Internacional Situacionista organizó conferencias, realizó exposiciones y publicó una revista, en francés (dirigida por Debord). Sus ideas revolucionarias estuvieron detrás de los acontecimientos del mayo del 68, en París. Para ellos la ciudad, entendida como entorno urbano, era el escenario —"un nuevo teatro de operaciones culturales"— para la consecución del cambio social y la conquista de la libertad. Los disturbios del mayo del 68, anunciados y preparados por los situacionistas, son una crítica a la sociedad de consumo, la reacción contra una realidad definida, por Debord, como sociedad del espectáculo. «La modernidad consistia en que el capitalismo pasaba de la necesidad al deseo, de hacer hincapié en la producción a hacerlo en el consumo. Comprar lo que uno compra no a causa de un deseo subjetivo, sino debido a que es objetivamente comprobable que no puedes vivir sin eso.» Los situacionistas se proclamaban a sí mismos como revolucionarios interesados solamente en la libertad. Su intención era definir una propuesta más que la definición de una ideología, pues consideraban todas las ideologías como alienaciones que atacaban el territorio de lo subjetivo. Un aspecto fundamental del proyecto situacionista fue la disolución de las barreras existentes entre arte y vida cotidiana. Aunque negaron al situacionismo su condición de movimiento artístico, sus reflexiones sobre la condición artística han tenido gran influencia en el arte de este fin de siglo. ------------------------------------------------------ ![]() ------------------------------------------------------ La forma sigue a las ideas En tanto que revolucionarios, los situacionistas apostaron por un mundo diferente. Y hasta su disolución en 1972, la Internacional Situacionista se convirtió en un centro de operaciones que emitió comunicados y material subversivo reimpreso, en parte, por grupos underground en otros paises. La gráfica utilizada de forma espontánea por la Internacional Situacionista es coherente con la línea de pensamiento que el grupo desarrolla. Su diseño está al servicio de las ideas que sostienen y dan contenido a dicho movimiento. Los situacionistas reivindican un modelo de sociedad y se sirven de unos recursos para provocar en el público un cierto estado de perplejidad y desconcierto. Su objetivo estaría en favorecer una actitud positiva respecto dicho modelo social propuesto. No se trata de un movimiento artístico que requiera de unas soluciones más o menos esteticistas, sino más bien se trata de una línea de pensamiento que pretende influir en la sociedad. Y, para ello, utiliza los mismos códigos del lenguaje visual que la propia sociedad maneja y le son familiares. Se sirven del reciclaje de elementos gráficos extraidos de los mass media. Es la misma iconografía de lo cotidiano lo que utilizaran para dar forma a sus mensajes. Se trata de una técnica desarrollada ampliamente por los situacionistas y que ha influido en algunos diseñadores contemporaneos: el "détournement". Para los situacionistas toda la producción cultural se posee en común, no hay separación entre autores y lectores (entre el artista y el espectador), y no es necesario citar a las fuentes ya que las ideas fluyen libremente. El détournement consiste en la apropiación y reorganización creativa de elementos preexistentes. Las únicas herramientas necesarias serán unas tijeras, periódicos, un tubo de pegamento, un poco de odio y un poco de humor. A diferencia del collage o el assamblage, el détournement era una práctica más anónima y aplicable a diversas situaciones: la escritura, el cine, la propaganda... Según Debord «Todo elemento sea cual sea su procedencia puede utilizarse en la realización de nuevas combinaciones». En el détournement los elementos pierden su autonomía, se descontextualizan y se organizan dentro de un nuevo contexto. Buena parte de la obra situacionista utilizaba la técnica del détournement. Podemos encontrar algunos ejemplos en las páginas de la revista de la Internacional Situacionista donde se utilizan imagenes manipuladas de los mass media, fragmentos de anuncios, cómics... que sirven como vehículo de las ideas situacionistas. No requiere de demasiado talento, es técnicamente simple y el carácter anónimo de la obra resultante la convierte en algo popular, un instrumento perfecto para la expresión colectiva y en total oposición con la autoridad que supone la obra de un artista. Lo más interesante de la gráfica utilizada por los situacionista radica, sobretodo, en su fuerza expresiva. Es el lenguaje de la revolución expresado gráficamente. Con él, y mediante la crítica, quieren influir en el acontecimiento de un cambio que afecte a todo el orden establecido. En esto podríamos establecer un nexo de unión con la gráfica del cartel desarrollada durante los periodos de guerra: imágenes y mensajes simples, directos, provocadores, que obligan al espectador a posicionarse ante aquello que comunican. Se trata, por consiguiente, de una gráfica de alto contenido ideológico y donde la imagen está al servicio de la palabra (el texto, el eslogan). Una expresión gráfica muy próxima al pamfleto y la propaganda pero sin caer en la tiranía del fundamentalismo ideológico que caracteriza a este tipo de soportes. Encontramos en ella buenas dosis de ironía y sarcasmo que incluso pueden desconcertar al mismo espectador. Hay en la gráfica situacionista (si se la puede llamar así) una demanda de reflexión más que una demanda de posicionamiento. Andreu B. 1999 |
2011/12/13
La grafica en el movimiento situacionista
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